Alquímico recuerdo para Solano López

Este álbum es la tercera entrega de la colección Universo Eternauta, que dirigía el dibujante Solano López, y publicaba Doedytores. Del que seguramente todavía se pueda encontrar algún ejemplar en tierras españolas por entre esos lugares especializados que llamamos dispensarios de la novelgraficosa. Más que nada porque lo de las comiquerías aquí no fue inventado. Y es una lastima. El caso es que deseaba leer desde el primer momento este tebeo, desde que la internet me lo trajo a los ojos; pronto encontré las primeras entregas de la colección en mi librería, pero es este tercer álbum de la colección (yo creo) el más interesante. Ya que con él nos llega la conclusión a una de las historietas en las que más imaginativamente ha sido recreado el Eternauta, El Perro Llamador de Sergio Kern y Solano López. Y lo hace en plan regalazo junto a dos historias extras creadas para ampliar los mundos de esta ¿ficción? argentina: narrando una de ellas el encuentro entre Juan Salvo y outro inmortal argentino, Gilgamesh. Dos de los favoritos de este bloguero.
Más vale tomarse la molestía de leer el prólogo del guionista que sirve de presentación al álbum, puede que alguien no sepa que la historieta que da títula a este recopilatorio quedó inconclusa en su momento (yo la leí en uno de aquellos libros de bocetos), Sergio Kern recuerda el día en que conoce a Solano López durante el primer Salón del cómic de Barcelona, en 1982 -grande sería una historieta que recogiese momentos como este, y todo lo que pudo ocurrir durante aquel primer Salón, quizás desde la mirada extraviada de dos jovencitos lectores de comic adulto, como quisieron llamar entonces al mal rollo del tebeo y la dignificación de la historieta-
. Un feliz encuentro entre guionista y dibujante del que surgiría este siempre postergado empeño por crear nuevas historias para el Eternauta, por fin hoy retomado a la mano de Doedytores y en formato grandecito, nada de libro:

"Me dijo que quería dibujar un nuevo Eternauta, una versión distinta a las que se venían haciendo desde que había dibujado el clásico que escribió Oesterheld en los años 50. Me pidió que escribiera el nuevo guión y me comentó que quería retomar desde el final de la primera versión de Oesterheld, cuando, el Eternauta queda en un sitio yermo, solo.
Me dijo que cada nuevo álbum del Eternauta comenzará en un solitario sitio de algún nuevo planeta y habló de llevar la historieta del nuevo héroe argentino a un lugar atemporal y universal."


Ya lo sabemos, aunque Solano llega a realizar con el tiempo otras aventuras como el álbum titulado
El mundo arrepentido (reeditado para el primer número de esta colección) o la serie El regreso, esta extraordinaria obra que es El Perro llamador quedó inconclusa hasta la creación del Universo Eternauta. Que al ser especial, al ser un regalo para maravillados, así como yo quiero verlo, ha sido encargado a una nueva generación de dibujantes argentinos convocados para ilustrar la continuación en forma de capítulos siguiendo al original de Solano; las ocho páginas que muchos lectores conocemos por su inclusión en el libro Solano López. En primera persona (Ancares Editora), otra de esas joyas documentales que tiran desde un avión solo por Madrid y Barcelona. Pero que al saldo se pueden llegar a encontrar en provincias (como nos gusta llamarlas a las Españas).

El Perro Llamador
No es cierto, pero a veces me parece desear no haber leído El Eternauta de Oesterheld y Solano. No puedo dejar de decirlo, qué ocurriría de ser cierto? Pensando en la historia, distanciando al protagonista de la Tierra... Soluciones simples y prácticas como soñar o imaginar.

El crater de Kern. Una aventura alquímica para el Eternauta.

Logro ver a un ser humano saliendo de la nada. De un aire envolviendo la tierra. Un primer hombre, puede que un hombre de luz materializándose en un páramo celeste. Él ha estado allí durante todo ese tiempo? Quizás desconozca la respuesta él mismo, o no necesite de ella para viajar de un lugar a otro, pero creo que parece un peregrino. Y no camina sobre las aguas, da pasos en la arena como un viajero del destino borda sus huellas en el suelo que comienza.
Es este ser um hombre divino?
Unos niños desnudos no pueden saberlo si apenas tienen su murmullo musical "...MMMMMMMMMMMMMMMMM", un canto de gusanos dormidos, de humanidad desvanecida. Tal vez es este desierto de ceniza de otro tiempos, que se expone en el interior de una gruta como en un museo, con dibujos primitivos de una tribu en la que ya no existe el hombre. Por eso Juan Salvo el Eternauta se materializó ahí, porque él recuerda, como se nos dijo. El siempre recuerda.
Sale el humo a través de la tierra con su calor interior. El Eternauta camina hacia el crater descendiendo junto a la tribu de niños desnudos y escucha la llamada de un pueblo retirado contra su propio inconsciente, una simple voz glotona que llama con un eco sitiante. Que se dice un cachorro, un dios del tiempo, un lobo muy abajo en la tierra hablando en susurros sobre una extinción; como una mancha negra, que, es en una ensoñación, también capaz de hundir en su misma boca a este peregrino. Una laguna vaporosa donde la personalidad se agita y la individualidad desea entregarse al olvido. Pero no el Eternauta, quien siempre recuerda.
Esta es la historia que crearon Sergio Kern y Solano López hasta el momento en que Juan Salvo se introduce entre la niebla incestuosa del ente, llamado Perro Llamador, donde se pierden los niños bárbaros hasta consumir sus cuerpos y suas memorias. El enigma fue entregado a Salvador Sanz, Cristian Mallea (assistido por Jok) y Enrique Santana, y hoy los lectores sabemos que el aire que aparecía como fuego de un horno íntimo hablaba sobre una nueva humanidad y una nueva tierra. ¡Y espero que la cole tenga su cuarto álbum!

Las otras dos historietas autoconclusivas que completan el regalazo también son obra de una confesión e hilazón de soñantes. La primera de ellas, El día en que Gilgamesh y el Eternauta se encontraron, con guión de Toni Torres y dibujos de Sergio Mulko, narra el encuentro entre los dos viajeros del tiempo Gilgamesh el inmortal y el Eternauta en el día en que Buenos Aires es invadida, ya sabemos, tal y como se nos contaba en el Eternauta original de 1957, obra de Oesterheld e Solano. Una aproximación mediante la que Toni Torres conquista amorosamente, con libertad y respeto, el pasado y el futuro de ambos protagonistas. Se ha visto otras veces con otros personajes, hacia el fondo la acción pasada, con sus portagonistas, a los que el lector reconoce más cerca de las reflexiones de los dos viajeros. Delicioso.
Esa idéntica admiración sirve de tejido principal a La Balada de los Gurbos, guión de Mauro Mantella y dibujo de Ariel Rodríguez Migueres e Enrique Alcatena. Una historia en la que se recupera el formato horizontal del Eternauta y a los míticos destructores de aquel Buenos Aires. Lo interesante es que con diez páginas se nos va a introducir en la cosmología de una criatura fantástica: el gurbo. Y quien nos ilustra resulta ser un mano. ¡El prota es un mano!
Otra criatura melancólica para amamantar fanes.
Me atreví en su día (para el blog portuñol) a robar un par de páginas que creo no rompen el misterio. Si finalmente la colección sigue al raso y sacan un avión hacia las Españas espero estar a tiempo en la librería, hay que estar al cuidado del librero. ¿¡A saber dónde lo mete si le llega uno!?





Universo Eternauta [link]--> Mas historietas argentinas

Reseña do periodista Andrés Valenzuela []--> El último Eternauta

Universo HQ []--> El Eternauta

[]--> Salvador Sanz Cristian Mallea Ariel Rodríguez








Y ojo también con este librito de bocetos, pues sé que existe una segunda edición con material adicional, y una portada distinta, libro igulamente interesante como manantial de información sobre Solano López y los Eternauta. Sus múltiples versiones e historias.



Sirva como homenaje al dibujante el robo de páginas de La Vencida, un modelo de la forma en que nos son presentadas todas las versiones, proyectos inconclusos y aventuras dibujada por Solano López desde 1957 en este livro (hubo avión y llegó a España, como ese otro tesoro de recopilatorio titulado Las historias perdidas de Solano López que publicó por Domus editora, solo queda esperar a que algún día La Cúpula siga con las brujitas de Barreiro y Solano):







Entrecómics []--> Solano López e Viñetas desde el Atlántico



Y aquí robo y lanzo un link a quien mejor lo explica (librito imprescindible y conmovedor):




EL INNOVADOR: UNA CIENCIA FICCIÓN NACIONAL.

En un sentido estricto la ciencia ficción Argentina nació en argentina en 1875 con la primera novela que utilizó los recursos de un género incipiente, incluso en Europa. Viaje maravilloso del señor Nic-Nac, de Eduardo Homlgberg (1852-1937), relata una transmigración de almas al planeta marte. Ahora bien, según sostiene el especialista Horacio Moreno, el nacimiento de la Cienci-Ficción argentina contemporánea está signado por la aparición, en 1940, de La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares (1914-1999), el primer escritor en hacer uso intencional de las convenciones del género. Así pues, cuando Oesterheld se incorporó al universo de los viajes espaciales y los platillos volantes, ese imaginario -que maduraba a velocidad en el mundo- estaba en desarrollo en Argentina.
La primera revista dedicada a la Ciencia-Ficción en el país fue Hombres del futuro (1947) y, aunque duró tres números, sirvió para sentar las bases de un público seguidor del género que se cconsolidó con Más allá (sello Abril, 1953-1957), y a su cuerpo de redacción se incorporó el guionista (para más de un especialista, prácticamente la dirigía). Aún hoy, se la sigue considerando como la mejor publicación que el país tuvo.
Autodefinida como una revista mensual de "fantasía científica", Más allá (48 núms.) se distribuía en toda Latinoamérica, e incluso acogió a cartas de lectores españoles y de la URSS. [...] Por entonces también confluyó en la Ciencia-Ficción otra corriente corriente literaria, la de los "viajes extraordinarios", como la llamó Julio Verne, buenas excusas para cuestionar la política terrestre. Mientras eclosionaban la mitología ovni y la creencia en los grandes antiguos, razas superiores que habitaron la Tierra en tiempos remotos.
En este marco deben leerse las viñetas de Oesterheld que, en el caso de la Historieta argentina, no registraban muchos antecedentes significativos: El explorador interplanetario (PBT, 1916); Más allá, de Raúl Roux, publicada en el diario la Razón (entre 1938 y 1940). En esta última tira de tinte didáctico, aparecía Buenos Aires como escenografía en algunas partes del relato y el protagonismo se repartía entre tres personajes: un preanuncio de los recursos que hizo brillar Oesterheld.



Javier Mesón []--> El Coleccionista de Tebeos


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