A eso se le llama la Teología del coleccionismo de tebeos. Se trata del conocido fragmento en el que el monje capuchino San Carraldo Dos Pistolas se lamentaba animado por las pasiones de la punición, sabedor de que coleccionar aucas era sufrir, imaginando que el lector se entregaba jubiloso brazos en cruz y dispuesto a caer en la nada. La filosofía de las basuras solía hacer el resto.
A pesar de haber transcurrido casi un siglo de la escritura de Pecado original del espíritu del pueblo de los coleccionista, obra fundacional de la Teología del coleccionismo de tebeos, la experiencia de los modernos predadores de la joya exquisita y el arrope comiquero apenas habría sido distinta a la de cualquier coetáneo de San Carraldo. De hecho, el único cambio son nuestras sandalias deportivas y el sendero radical marcado por Tebeosfera. Es por sus manos entregadas de por vida a la cruz del teclado informático que el sangrante pueblo tiene noticia de "¿Hasta cuándo?" "¿Cuántos" y "¿Por qué?"
Los coleccionistas de estos nuevos tiempos nos sentimos uno por uno dioses apretando en los costados folclóricos del Gran Catálogo de la historieta para disolver la nada. Lo raro, lo exótico, hasta la edición más tacaña puede estar en nuestras manos. La cosa rarísima puede ser reconocida fulgurantemente. ¡Hoy yo he visto la luz! Hermano, he visto la luz y no me ha cegado. Mis manos estaban sucias de ciego coleccionismo, como siempre no sabía. Pero de pronto vi ante mí lo que era... ¡La Buhardilla! -el tebeo que te traía tu tía- Un tebeo de supermecados Udaco. No era otro mito griego, tal tebeo existía, y, gracias al Gran Catálogo de la historieta, ahora todos podemos contemplar su antiquísimo brillo. ¡Mirad, hermanos míos! [link]--> ¡Miradlo aquí!
Ahora sí sabemos que podemos coleccionar Las aventuras de Superpán.
Sabiamente calculadas estas taxonomías liberarán la mente del silbido monótono anulando el estado energético de valor nulo que nos impedía tratar de coleccionarlo todo. ¡Los quiero todos! Kalar, Kalar y Kalar, y Kalar... ¡A todos!
Esta será la próxima luz brillante que quiero rescatar de las montoneras del tebeo abusado []--> Setenta días en el infierno.

Una maravilla poder saber de tantísimas raridades, de esta colección de tebeos con forma de frasco tengo yo uno, Mi amigo el coñac, y ahora sé de toda la cole: []--> Mi amigo el
Y si alguien tiene algún numerito de La Buhardilla que lo enseñe. Otra vez los precios del EBAY... ¡¿Pero qué se creerán que están vendiendo?!
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