Un tebeo impracticable



Acertar el nombre del tebeo en esta nueva entrega de los Pastatiempos será sencillísimo, la anterior también lo fue: La enfermedad del sueño, la gran pista era el pasillo, la puerta, el portal, el umbral, el banco del astronauta. Y aquí en el primer video tenemos a un rancio señor de entreguerras al que no le gustaban las ciudades, sin duda, Oswald Spengler fue la mayor inspiración en la creación de Lex Luthor. Aunque nunca se haya llevado hasta el extremo esta posibilidad, el hombre que vive en la ciudad y abomina de ella, intentando derribar a dios para exponerlo entre los transeúntes; dominar la ciudad, volver a hacer de ella una polis regida por su mente malvada.
He traído a tito Spengler por una cita de su principal 'novela', un ensayo profético, absurdo, muy malo pero divertido cual novela epistolar, que parece describir las características de nuestra metrópolis de tebeo desde su centro, el espacio ritual atacado desde la periferia, los márgenes, y la grieta:

El coloso pétreo de la ciudad mundial señala el término del ciclo vital de toda gran cultura. El hombre culto, cuya alma plasmó antaño el campo, cae prisionero de su propia creación, la ciudad, y se convierte entonces en su criatura, en su órgano ejecutor y finalmente en su víctima. Esa masa de piedra es la ciudad absoluta. Su imagen, tal como se dibuja con grandiosa belleza en el mundo luminoso de los ojos humanos, su imagen contiene todo el simbolismo sublime de la muerte, de lo definitivamente «pretérito». La piedra hiperespiritualizada de los edificios góticos ha llegado a convertirse, en el curso de una historia estilística de mil años, en el material inánime de este demoníaco desierto de adoquines.

Las multitudes innumerables despiertan súbitamente al silencio del fatalismo astrológico. La piedra, la joya, mide las posibilidades de su libertad vaciando la dársena para que esta ciudad sin horizonte reciba a la planta originaria. En donde el mal tiene su etapa naciente. La mujer-estatua que no sabe de cronologías.

Este es el más fácil de acertar. Y eso que afuera quedan el simulacro y la rendición de la ciencia, la lucha de la sociedad medieval transparente contra el gran monolito, la mujer-ciudad.

[] Ya es una triste realidad la que hoy se consuma. Era de esperar que de un día a otro este blog necesitase del abuso y el toqueteo incondicional de la publicidad para cubrir sus gastos de edición, distribución y ecos, no es sin cierto asco (para que fingir otra cosa) que nos vemos obligados por fin a incluir el patrocinio de empresas entregadas al hundimiento de la humanidad. Tan solo esperamos que nuestros lectores sepan sufrirlo como nosotros. El precio de nuestra publicación está al alza, de seis euros pasamos a pedir catorce, con dos nuevas páginas a color, pero conscientes de que somos el último medio dedicado a la pornografía irracional del país y que no tenemos competencia decidimos lucrarnos un poco más.
Así están las cosas. Esperamos que vuestros bolsillos puedan soportarlo. Aunque nos da igual, por algo fuimos los primeros y los últimos en decirlo: "¡Sois unos desgraciados!"
Ahora sí, os abandonamos a nuestro patrocinador.

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