Enigmas tras la normalización del cOmic


El ajuste de cuentas con que hoy por ayer parece que concluirá la tercera normalización del cOmic en el Reirno de España nos ha arrastrado a un grupo de historietólogos formados en el seno massacrítico de los Ángeles de la motosierra parlante a la búsqueda de un primer texto a partir del cual consigamos datar exactamente el origen del proceso de normativización periodística del nono arte. Es decir, ese rezo periodístico que marque las horas menores de la normalización del cOmic desde mediados de los años noventa del siglo pasado hasta los actuales acontecimientos vengativos ablandados en la ola de la Novela Gráfica y su natural comunidad de enemigos, grandes almacenes y tebeófilos funcionales.
Por otro lado, como desde un principio se hizo obvio para nuestro grupo de investigación, el embrión panorámico objeto probable del estudio no debía encontrarse entre la vulgar prensa diaria ni otras publicaciones conexas, que podríamos clasificar como extensoras o divulgadoras. Aunque tampoco lo hallaríamos arrinconado junto al alerón de la prensa vulpeja, por más que actualmente el sentido de interpelación violenta de la NG se haya aproximado, justo hacia el fin de este tercer período español de normalización del medio historietísico comiquero, a las labores que la prensa rosa cumple para con sus famosos actores. En cuyo reverso metafórico podríamos encontrar los Julio Iglesias, Isabeles Pantoja, Carmenes de Mairena, Dinios e Isabeles Preisleres que hoy pintan algo dentro de la industria española del cOmic. Ejemplos de permutaciones que obviamos nombrar, pues nunca fueron de verdadero interés para nuestra investigación, centrada en la búsqueda del natalicio del texto nazareno de cortes.
Sabiendo que el espacio del quiosco es un mundo para el desperdicio donde se alberga lo más transparente con lo más sombrío y melancólico -algo que ya había sido demostrado en su día por los infragresores gestuales de la escuela de Zipango, y que a sí mismo reconocía hace pocos años Ariel Payne en su libro El periódico a cada día "la ubicación de los quioscos en zonas de paso altamente transitadas, así como en las cercanías de paradas de autobuses o trenes, no era casual, sino que reflejaba un orden simbólico codificado bajo el signo de la piratería del inconsciente muy próximo a las materializaciones dadaístas de los grupos de desactivación social del arte masivo iniciado por Poliakov y sus estudiantes rusos"- se optó por acotar los testimonios que nos brindaba la ciencia periodística en sus límites de osmosis con las sistematicamente denostadas ciencias populares o parapsicológicas. Este sesgo nos permitía establecer una rueda de partidas de estudio que barriendo el quiosco en una triple mirada filogenética sobre lo social-disconforme lograba traspasar el carnaval de epidermis multicolor de revistas y publicaciones dedicadas al motor, el punto de cruz o las sodomías pubescentes, en la búsqueda meticulosa de cabeceras y títulos catodicamente irreprimibles como Más Allá, Mundo Joven, Panini Comics News, Muy interesante, etc. No se nos escapaba entonces, como ahora nunca han dejado de advertir nuestros colegas y lectores de iglesia, que era allí, entre esos desperdicios, entre esa prensa de intocables que tanto comparte con la Novela Gráfica y la historieta en general, que descubriríamos el producto fetal de la III Normalización del cOmic desarrollada en la piel de tordo.
Cuestión de brega, muchas pelotas, y un esfuerzo tiránico para la tipificación de un cordel de zancas de asno rodeando a cada publicación, acabaron de dar con el pulpo ya mazado y blando en la mañana del 33 de diciembre del 2011 cuando el miembro más joven de nuestro grupo de estudio Masiel Sobrino hacía cumbre a las 12:36 del mediodía, como siempre suele, culminando en los wáteres de la Biblioteca Nacional de Puerto Príncipe siete años de investigación. Siete años de predicación sobre el fin de este período de esplendor de la ola de la NG cuyo origen datamos por fin en mayo de 1995, en un sencillo artículo aparecido dentro de la revista Enigmas en su número 5 (año VI). Decimos sencillo artículo, ni peor ni mejor que cualquiera de los que se pueden encontrar hoy en los suplementos culturales de los periódicos o en esas otras revistas de extensión a las que ya nos referimos anteriormente, solo por no poseer este en su naturaleza instantánea y simplista, como de relleno, diríamos, las notas de motín intelectual y sensiblería indie que dan unidad al tejido de la III Normalización del cOmic.
Pero disponga su alma el lector de nuestro boletín para la delectación de tan jugososo documento, que sabrá valorar más tarde cuando quede integrado a la voluntad acumulada de los procesos de normativización massmediera de la historieta a los que dedicamos nuestro próximo número. Hasta entonces, un saludo y una bendición "Que la Novela Gráfica sea con vosotros, y con vuestros espíritus".

F. Gimeno del Hueso, Jefe de estudios para asuntos del cOmic de los Ángeles meteóricos de la motosierra parlante.









2 comentarios:

lord_pengallan dijo...

Joder cómo me encanta esa especie de mundo surreal que te has montado en los post.

Grande, por cierto, no solo por el feliz hallazgo que obliga a reescribir la historia y desechar caducos conceptos. El artículo es interesante empieza fuerte pero luego se va desinflando una lástima.

Gracias por darnos la oportunidad de ir al portal de Belén en diferido.

Ismael Fancito. dijo...

Muy buena la chifladura que se gasta el articulista con el pijama del Spiderman. Casi cuela lo suyo. Yo he hecho trampa, este número debe ser del año 1999 o 2000. O así, que ya no guardo estas cosas. Lo robé antes de tirar todas las revistas (las abandoné un verano puestas en hilera encima de los bancos de un parque). Más fuerte da con la coña de una búsqueda googlera del articulista. Quien parece querer salvanos de ese imitador cutroso de Félix Rodríguez de la Fuente, el chafado Iqué Jiménez, con un libro revelador sobre el figurón televisivo.
Muchas revistejas de la especie parapsicológica compraba yo a mediados de los años noventa. Eran igual de caras que cualquier tebeete franquiciado de Forum y daban para una hora de autocar hasta casa. Jiménez del Oso era un buen dibujante, por cierto, y leía tebeos. La suya era una revista más humilde y divertida que la de los chapuzas historicistas de Más allá. Que ahora estarán escribiendo novelones de templarios y otras verrugueces.

[Hoy me ha llegado a casa el Nemesis de warlock. ¡Puta editorial Kraken!, al final lo han conseguido...]

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